• Instagram

Comer justo, sano y limpio mucho más que una moda

La palabra “orgániScreen Shot 2015-06-02 at 9.52.38 AMco” actualmente se escucha por todos lados principalmente acompañando todo aquello que quiera venderse como saludable y natural. Mercados enteros de productos orgánicos buscan atrapar la atención de miles de personas que quieren cuidar su alimentación y salud. ¿Es una moda? ¿Una tendencia?

En su definición más simple, lo orgánico es aquello que tiene armonía y consonancia. Michael Pollan –reconocido periodista y activista del tema de la alimentación en Estados Unidos- escribe en su libro “En defensa de la comida” un dato que resulta muy llamativo: “Una dieta basada en cantidad más que en calidad ha traído a una nueva criatura al escenario mundial: el ser humano que puede ser al mismo tiempo sobrealimentado y desnutrido, dos características raramente encontradas en el mismo cuerpo durante toda la larga historia natural de las especies.” Y es que en la dieta promedio de los habitantes de este lado del mundo (y cada día más del mundo entero) mucho de lo que consumimos aporta grandes cantidades de calorías y cada vez menos nutrientes. ¿Gordos pero desnutridos? Suena absurdo pero así es y en contraposición a esa tendencia ha surgido un movimiento mundial que aboga por volver a las raíces, por rescatar los alimentos buenos, limpios y justos.

“Slow Food” se llama este movimiento surgido en el Piamonte italiano en el año 1986 que impulsa el consumo de alimentos que sean producidos con métodos sustentables, ecológicos , limpios, que hayan llegado a nuestras manos con los menos intermediarios posibles, que respeten los ciclos, las temporadas y la biodiversidad.

slow-food-logo-1Ser “Slow” según explica Carlo Petrini presidente de la Asociación es preocuparse por adquirir alimentos frescos y de temporada, es preocuparse por saber de dónde vienen y estar conscientes de que al comprar al pequeño productor estamos ayudando a toda la comunidad. Ser “Slow” supone actuar a una escala en la que uno puede marcar la diferencia.

Una tarea que no es fácil para los que vivimos en las grandes ciudades, siempre apurados, comprando en grandes cadenas de supermercados de las que no tenemos la más mínima idea. Lo más cerca que estamos de conocer al proveedor es saber el nombre del carnicero al que pedimos nuestra ración semanal y en algunos casos del pescadero.

Somos “Fast” y ser “slow”, comprar productos “orgánicos” es hoy en día un lujo al que no muchos acceden.

“Todo el mundo está de acuerdo en qué comer más frutas y vegetales es una buena idea en la batalla contra la obesidad. Pero no se hace lo suficiente para que sea fácil seguir el consejo”, señala Luis de Sebastián en su libro “Un planeta de gordos y hambrientos”. “Al final de cuentas las frutas y verduras frescas que se venden para el consumo directo parecen alimentos caros porque el dinero que se paga por ellas no compra el mismo número de calorías que proporcionan alimentos más baratos como una Coca-Cola o una donuts”.

Los gobiernos no se han preocupado por subvencionar a los productores de hortalizas y frutas. Ni hablar del gobierno venezolano que “regula” y subsidia las harinas, el aceite y el azúcar mientras las frutas se venden a precio de joyeria.

Por supuesto que un buen filete de un animal criado de forma sostenible cuesta más caro que un enlatado producido a escalas industriales para venderse alrededor del mundo, sin embargo Carlo Petrini, el líder del Slow Food tiene un excelente argumento para refutar esto: “Quien afirma que esto no está al alcance de su bolsillo se equivoca. Primero porque no tiene en cuenta los costes escondidos de una mala alimentación”. A la larga pagaremos muy caro, en pastillas y tratamientos médicos el no haber dedicado un poco más a fijarnos en lo que llevamos a nuestras bocas. ¿Y si bajamos un poco la velocidad?

Publicado en by Zinnia Martínez Publicado en Probé y me gustó

2 Respuestas a Comer justo, sano y limpio mucho más que una moda

  1. Pablo Ramirez Valiente

    SLOW FOOD
    Interesante articulo y felicito por la preocupación en la buena alimentacion humana y por ende menos enfermedades e incluso ayudar a contrarrestar la intoxicación al medio ambiente. Soy ingeniero agrónomo me gusta cultivos orgánico y todo lo ecológico. Pueden enviar información para multiplicar sus investigaciones. Me gustaria seguir en comunicación con ustedes. Gracias

Add a Comment